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Gina, de 45 años, casada y madre de tres hijos varones, de Miami, estaba de visita en Los Ángeles con su familia en junio de 2022 para someterse a una operación quirúrgica programada. Fue durante los primeros días de su recuperación cuando Gina empezó a sentir cansancio y dificultad para respirar.
Gina se estaba recuperando de la operación en la habitación del hotel de la familia cuando, de repente, no podía respirar. Notó que le subía la temperatura mientras luchaba por respirar. Presa del pánico y a punto de desmayarse, Gina le dijo a su marido, Anderson, que llamara al 911. Los paramédicos llegaron al hotel para atender a Gina. Antes de que se diera cuenta, Gina ya estaba en una ambulancia de camino al Providence Little Company of Mary Medical Center de Torrance.
«Notaba cómo se me oprimía el pecho con cada respiración. Era como si un elefante se hubiera sentado encima de mi pecho y me estuviera cortando el paso al oxígeno», dijo Gina. Al llegar al hospital, Gina se encontró con un equipo de profesionales sanitarios que ya la estaban esperando. Recuerda que la enfermera jefa de urgencias le dijo: «No te voy a tomar el pelo. Estás muy enferma. Y te vamos a cuidar muy bien». Gina se dio cuenta de lo grave que estaba la situación. Lo único en lo que podía pensar era en sus hijos y en lo mucho que deseaba verlos.
El Dr. Murrad Abdelkarim, cardiólogo intervencionista, consultó a Anderson sobre el estado de su mujer y le recomendó una intervención inmediata con FlowTriever. «Gina presentaba una embolia pulmonar submasiva una semana después de una operación reciente, lo que limitaba las opciones de tratamiento. Estaba al borde de una embolia pulmonar masiva con un riesgo real de muerte. Teníamos que actuar rápido para eliminar los coágulos», explicó el Dr. Abdelkarim sobre su decisión de usar FlowTriever para tratar a Gina. La intervención fue un éxito. La saturación de oxígeno de Gina mejoró, y su frecuencia cardíaca y su tensión arterial empezaron a normalizarse poco después de que se retiraran los coágulos.
Gina pasó cuatro días en el hospital antes de que le dieran el alta. Ella y Anderson volvieron al Providence Little Company of Mary para dar las gracias al doctor Abdelkarim y a su equipo por salvarle la vida. Gina y su familia ya están de vuelta en casa, en Miami (Florida), con una nueva perspectiva de la vida.