Salud al inicio del curso: cómo preparar a los alumnos para que tengan éxito
A medida que el verano llega a su fin y se acerca el primer día de clase, los padres de todo el mundo se preparan para el ajetreo de la vuelta al cole. Más allá de las mochilas nuevas y los lápices afilados, esta época es el momento perfecto para reforzar hábitos saludables que favorezcan un aprendizaje óptimo. Aquí te contamos cómo puedes ayudar a tu hijo a empezar el curso sano, feliz y con ganas de aprender.
Alimentación adecuada: Asegúrate de ofrecer un desayuno nutritivo que dé energía al cuerpo y a la mente de tu hijo para afrontar la ajetreada jornada escolar. Las comidas deben incluir una combinación saludable de frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Sustituye las bebidas azucaradas por agua y ofréceles tentempiés saludables como yogur, frutos secos o tiras de queso. Los niños que comen de forma equilibrada suelen tener más energía, se concentran mejor y tienen un sistema inmunológico más fuerte.
Sueño: Dormir bien es fundamental para el éxito académico y el bienestar emocional. Los expertos recomiendan que los niños de primaria duerman entre 9 y 12 horas cada noche, mientras que los adolescentes deberían intentar dormir entre 8 y 10 horas. Establece un horario fijo para acostarse y levantarse una o dos semanas antes de que empiecen las clases. Apaga los dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de acostarse para ayudar a los niños a relajarse y conciliar el sueño más rápido.
Tiempo frente a la pantalla: Ahora que las tareas escolares se han pasado al formato digital, es fácil que el tiempo que pasas frente a la pantalla se vaya acumulando sin darte cuenta. Intenta establecer límites claros para el uso recreativo de las pantallas y fomenta actividades familiares sin tecnología. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños en edad escolar no pasen más de dos horas al día frente a pantallas con fines no educativos. Hacer descansos regulares de las pantallas ayuda a proteger la salud ocular y favorece un mejor sueño.
Revisiones médicas deportivas y prevención de lesiones
Si tus hijos practican deporte, pídeles que se hagan un reconocimiento médico antes de que empiece el curso para asegurarte de que están en forma y listos para la actividad. Enséñales rutinas de estiramientos para prevenir las distensiones musculares y recuérdales que beban agua antes, durante y después del entrenamiento para mantenerse hidratados. Repasa con los niños más mayores los síntomas de una conmoción cerebral —dolor de cabeza, confusión, náuseas— y haz hincapié en la importancia de informar de las lesiones de inmediato.
Bienestar mental: cómo hacer más llevadera la transición
Volver al colegio puede ser emocionante, pero también puede generar ansiedad y estrés. Habla con tus hijos sobre cómo se sienten y escúchalos sin juzgarlos. Anímalos a hablar abiertamente sobre los nuevos profesores, las amistades o sus preocupaciones. Si tu hijo muestra signos de tristeza persistente o aislamiento, acude a un orientador o a un profesional de la salud mental para pedir ayuda. Desarrollar la resiliencia y la confianza en uno mismo empieza en casa.
Con estos hábitos saludables, tu hijo podrá empezar el curso con confianza y con ganas de aprender. Como padre o madre, puedes ayudar a tu hijo a empezar el curso con buen pie y a disfrutar de todo lo que los profesores, los entrenadores y sus compañeros tienen que ofrecerle para seguir creciendo y desarrollándose.